Pan y circo

Mentalidad junio 12, 2026 julianjaramillo tiempo de lectura 3min Pan y circo Existen 4 formas modernas de esclavitud: el miedo, el trabajo excesivo, las deudas y las adicciones. Esas 4 maneras, y las demás que puedan existir, no son casualidad. Existe todo un sistema creado para que las personas en el siglo XXI no seamos libres. Existe todo un sistema creado para que las personas en el siglo XXI no seamos libres. Un sistema que nos quiere enfermar a través de la mala alimentación para luego vendernos la medicina que nos cure. Un sistema donde los medios difunden noticias negativas que esparcen el miedo y la desesperanza y afectan la psiquis y las emociones de las personas. Un sistema educativo y de gobierno dirigido por unas agendas enfocadas en imponer ideologías sobre las personas y las familias. Un sistema de justicia que posibilita que a las personas del común les sean impuestas sanciones severas, mientras que los responsables de verdaderos crímenes son exonerados e indultados. Y así podría seguir dándote ejemplos que de seguro ya conoces. Un sistema con mucha entretención (conciertos, espectáculos, eventos deportivos) y poca educación. La fórmula clásica que se aplica desde Roma, pan y circo, para mantener al pueblo ocupado y distraído de lo realmente importante. Los que me conocen saben que no escribo ni hablo sobre estas cosas, pero en una conversación con una persona en estos días, surgió la idea de hacerle trampa al sistema. Aclaro, no de ser deshonestos, no de no pagar los impuestos o cosas por el estilo, sino de vivir de una manera tan intencionada que no perdamos como lo diría Viktor Frankl, la última de las libertades que estos sistemas no nos puedan cercenar: la capacidad de elegir la actitud ante cualquier circunstancia. 💬 “Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino” — Viktor Frankl Cómo usar nuestros talentos para protegernos del sistema 1. Vivir en estado de “consciencia” Ahora son famosos los estados en redes sociales. Algunos colocan “ocupado” o un emoticón. Yo estuve mucho tiempo con uno que decía “batería baja”, por ejemplo. Pero te propongo un estado de vida: “consciente” o “presente”. ¿Qué significa eso? Que no estemos en piloto automático, corriendo todo el tiempo con la lengua afuera. En medio de un mundo ultra distraído y ultra interrumpido, donde los espacios de soledad y reflexión son un lujo, ser conscientes de lo que hacemos, de las decisiones que tomamos, de la comida que estamos ingiriendo, nos ayuda a darnos cuenta de lo que está pasando con nuestras vidas. ¿Cómo nos ayudan nuestros talentos a vivir de manera presente? Los talentos de acuerdo con Gallup son patrones recurrentes de pensamiento, sentimiento y comportamiento. Al ser los talentos patrones de pensamiento, adquirir el hábito de hacer un stop y reflexionar acerca de nuestra vida, inmediatamente nos aleja de vivir en modo automático. 2. Menos entretención más educación Menos FACE más BOOK. Menos consumo de comida chatarra para tu cerebro, más información de valor e inspiración para tu espíritu, alma y cuerpo. Los talentos también son patrones de sentimiento. Aquello que sentimos está muy conectado con la manera como estamos pensando y eso tiene que ver con aquello con lo que estamos alimentando nuestro cerebro. Algunas ideas de dieta detox que me han ayudado a limpiar mi cerebro del sistema: Dieta de noticias y redes sociales. Tim Ferris (La Semana Laboral de 4 horas) propone la idea de la dieta hipo informativa, es decir, muy poco consumo de noticias. Otros te terminarán contando los chismes de lo que está pasando en el mundo y sus alrededores. Tener un horario restringido para uso del celular. Robin Sharma propone un espacio libre de celular de 8p.m. a 8a.m. Lo practico la mayoría de los días y me ayuda mucho para mi paz mental y emocional. Empezar el día con lo más importante. Oración, ejercicio, relaciones familiares, aprendizaje, escribir un diario. Esto quiere decir no arrancar el día con noticias, redes sociales o trabajo. Es el momento del día en el que tenemos más energía, consciencia y calma. Esto nos ayuda a que el resto del día esté influenciado por eso y a protegernos del sistema. 3. Lo importante va primero las urgencias vienen después Si arrancas el día apagando incendios así te la vas a pasar el resto del día, y casi de manera automática así será el resto de la vida. Vivo en el mismo mundo en el que tu vives, con reuniones, interrupciones, llamadas, requerimientos y retos. Pero si algo decidí desde hace varios años fue hacer primero lo más importante, y eso ha impactado radicalmente mis resultados y la manera como vivo a diario. Los talentos también son patrones de comportamiento. Algunas ideas o hábitos que nos ayudan a hacerle trampa al sistema: Top de prioridades. Definir lo importante de la vida, del año, del trimestre, de la semana y del día. Tenerlo por escrito. Cita diaria con tus prioridades. Agendar o apartar un espacio al día para lo más importante. Recalcular durante el día. Repasar tu top de prioridades del día varias veces, y no terminar la jornada sin avanzar en una o varias de esas prioridades. Iniciar antes que el resto. Arrancar el día más temprano que el resto y empezar con lo más importante. Ojo sin sacrificar las horas de sueño ni la alimentación. ¿Es posible vivir de manera libre en medio de un sistema y un mundo cada vez más restrictivo y absorbente? Estoy convencido de que es posible. Una pregunta para ti ¿Tienes alguna manera de proteger tu mente y tus emociones del ambiente exterior? julianjaramillo Autor de El Poder del talento y El método PROver todos los blogs ¿Quieres apoyar a alguien con esta información? Comparte este artículo a las personas que desees. Compartir artículo
La crisis de los 40

Mentalidad junio 11, 2026 julianjaramillo tiempo de lectura 3min La crisis de los 40 Se dice que hay que empezar temprano en la vida, para obtener resultados extraordinarios en algo: -Empezar a ahorrar temprano, para construir la libertad financiera. -Descubrir temprano en la vida los talentos y desarrollarlos para volverse bueno y rentable en ello. -Aprender un segundo o tercer idioma de pequeño, porque ya sabes, de adulto es más difícil. Y esa es la regla general. Pero si ya estás cruzando la línea de los 40, o ya la cruzaste como en mi caso y estás en la segunda mitad de tu vida, quiero proponerte otra posibilidad: Reconfigurar tu vida y seguir intentándolo. Seguir tu inclinación a iniciar una segunda carrera (profesión, oficio, plan, etc), llámalo como mejor te suene. Te presento casos reales que demuestran que sí es posible: Ray Kroc: a los 52 años conoció a los hermanos Mc Donalds, les compró su negocio y usando la estandarización de procesos convirtió su restaurante en una de las cadenas de comida rápida más grandes del mundo. Nelson Mandela: Después de 27 años de estar injustamente encarcelado en el apartheid, salió de prisión a los 71 y se convirtió en el presidente que lideró la reconciliación en Sudáfrica a los 75 años. Harland Sanders (Coronel Sanders): Probablemente has visto su cara sonriente cerca de tu casa en uno de los restaurantes que lleva su marca. A los 65 años creó Kentucky Fried Chicken (KFC), tras años de intentos fallidos. ¿Solo ejemplos anglosajones y de otras latitudes? No. En Latinoamérica también encontramos casos. Si estás en la segunda mitad de tu vida, probablemente viste sus programas: Roberto Gómez Bolaños, el famoso “Chespirito”. Aunque estudió ingeniería, empezó su carrera como guionista y escritor de libretos para programas de radio y televisión. Su reconocimiento llegó a los 42 años. A partir de los 40 y durante los siguientes 30 años, se convirtió en uno de los comediantes más reconocidos de habla hispana. Job: uno de los hombres del medio oriente más ricos de la antigüedad. Después de una serie de tragedias personales y familiares que casi acaban con su vida y lo dejaron en la absoluta quiebra, durante la segunda mitad, su vida giró 180 y llegó a tener el doble de la fortuna que tenía. ¿Solo hombres? Por supuesto que no. Julia Child: conocida chef y autora estadounidense. Empezó su programa de televisión a los 51 años. ¿Solamente personajes conocidos? No. Tuve compañeros de la universidad que empezaron su segunda carrera, y en algunos casos su primera, después de los 50. Y te digo, ingresaron a una de las universidades más difíciles de ingresar y eran probablemente de los mejores estudiantes. Incluso recuerdo un caso, de uno de mis compañeros que había estado en prisión y luego de pagar su condena, en la segunda mitad de su vida, se convirtió en abogado. Otras lo hicieron luego de ser mamás. Otra después de un fracaso matrimonial. La primera mitad de la vida de estas personas no fue gran cosa…perdón…sí lo fue, fue la que los preparó para su segunda mitad. En muchos casos, y ese es el mío, gastamos la primera mitad de la vida descubriendo para qué vinimos a este planeta, nuestro propósito, y luego vivir la segunda mitad para manifestarlo a plenitud, sin perder un solo día. ¿Crisis de los 40? Si la estás viviendo quiero informarte que no es una crisis. Simplemente es la oportunidad de remontar el partido en el segundo tiempo. De subirte al cuadrilátero para otro round. Es la oportunidad para intentarlo de nuevo, pero con más sabiduría y experiencia. ¿Qué podemos tener tú y yo en común con esos personajes? Si estás en la segunda mitad, dedicarte a ser una mejor versión de ti, tu versión auténtica, no la del influencer que sigues en redes, no la de tu vecino o pariente rico, sino la tuya, original, tranquila pero apasionada. UNA FRASE: A propósito de Julia Child, te comparto la siguiente frase clave para la segunda mitad: 💬 “Encuentra algo que te apasione y mantente tremendamente interesado en ello” – Julia Child julianjaramillo Autor de El Poder del talento y El método PROver todos los blogs ¿Quieres apoyar a alguien con esta información? Comparte este artículo a las personas que desees. Compartir artículo