4 cosas que debemos hacer con el dinero (Las 4 G del dinero)

Finanzas personales junio 11, 2026 julianjaramillo tiempo de lectura 3min 4 cosas que debemos hacer con el dinero (Las 4 G del dinero) Existen cuatro usos correctos o adecuados del dinero. Ganar, guardar, gastar y give (dar). 4 palabras por G, como la tecnología 4G.  El dinero es una herramienta neutra, no es ni buena ni mala, lo bueno o malo dependerá del uso que le demos.  Puedes usar tu dinero para alimentarte y nutrir tu cuerpo, o lo puedes usar para intoxicarlo.  El destino que le des a cada peso, dólar o euro será lo que determine lo positivo o negativo, no el dinero en sí.  Entonces, ¿cuáles son los usos positivos que le podemos dar al dinero? Recordarás la tecnología 4G, la cuarta generación de estándares de comunicación móvil en el mundo. Existen 4G’s que nos pueden ayudar a manejarnos bien nuestro dinero: ganar, guardar, gastar y give, está última palabra prestada del inglés, en ese orden,    1. Ganar  Lo primero que debemos hacer con relación al dinero es ganarlo.  Usualmente ganamos dinero como resultado de resolver un problema, satisfacer una necesidad o aportar valor a otras personas.  Es el resultado de los bienes o servicios que ofrecemos.  Sin ganar dinero es difícil, por no decir imposible, realizar algún uso del mismo.    ¿De qué manera es posible ganar dinero?  Lo primero, que puede ser obvio, pero no sobra decirlo es lícitamente. Nuestro dinero debe ser lícito, producto del beneficio que aportamos a otras personas.  Si el dinero es producto de una actividad que causa daño a otra persona, es una ley de la vida, que esa plata se va a esfumar y no hará ningún bien. Esto es obvio, pero con las cosas que pasan en este mundo hay que decirlo.  Si con lo que yo hago la gente se enferma por lo que come o bebe, o patrocino la adicción de otras personas, mi enriquecimiento es ilícito, y por lo tanto es un dinero que no generará riqueza.  Dicho eso, la gran mayoría de la población ganamos el dinero trabajando. Es decir, intercambiando horas (en una fábrica, una empresa, una entidad o como freelance) a cambio de dinero.  Es decir, se alquila el tiempo a cambio de una remuneración. X número de horas trabajadas al mes que representa Y pesos de pago.    Los ingresos que se obtienen al intercambiar tiempo y energía por dinero se conocen como ingresos activos. Estos ingresos requieren nuestra presencia física.  Existe otra manera de ganar el dinero, y es a través de nuestros activos (bienes muebles o inmuebles, el conocimiento, incluso el dinero), que trabajan para nosotros sin que se requiera de presencia física. Esos ingresos se denominan ingresos pasivos.   Tienes un inmueble y lo arriendas. Un equipo, un vehículo y lo rentas. Las regalías de un libro. Inviertes en un fondo de inversión colectiva o fondo indexado. Posiblemente, te esfuerzas al principio para construir o comprar ese activo, pero después no tienes que trabajar físicamente para obtener esos ingresos.  Ya te imaginarás cuál de esas dos clases de ingresos es mejor.  Fórmula para generar ingresos:  Ingresos = Solucionar un problema a otra persona    2. Guardar Una vez ganamos dinero, lo siguiente que debemos hacer es guardar dinero. Pero no en el colchón bank, porque con el paso del tiempo, perderá su valor, sino en un lugar donde gane una rentabilidad, al menos que cubra la inflación.  Esto se llama ahorrar.  La palabra ahorro viene del árabe “hurr” que significa “libre”.  Es interesante que cuando en la edad media se quería liberar a una persona el término que se usaba era “horro”, y el “ahorro” era la acción de reunir el dinero necesario para pagar por esa libertad.  Es por esa razón que podemos utilizar el dinero del ahorro temporalmente para pagar deudas.   Ahorrar permite tener más posibilidades en el futuro, lo que significa tener más libertad. Como la mayoría de las personas ganan dinero a cambio de tiempo, tener ahorros significa tener tiempo y energía, o una porción de libertad almacenada que es lo mismo.  A menor ahorro o falta de ahorro más esclavitud y limitación, a mayor ahorro más posibilidades y más libertad.  Si queremos construir libertad financiera, el ahorro no es opcional. ¡Ahorra o nunca!   Fórmula del ahorro:  Ahorro = Posibilidades en el futuro y mayor libertad   3. Gastar Lo tercero que debemos hacer con el dinero es gastarlo. Entiéndase por gastar, satisfacer necesidades y disfrutar, en ese orden.   Ganar dinero no tendría sentido alguno si solo lo acumulamos. Disfrutar el producto de lo trabajado es una manera de mostrar afecto por nosotros mismos y es un indicador de nuestra salud emocional.   ¿Existe un orden para gastar el dinero?  Aprendí de mi primer mentor financiero Jairo Forero un  aeróbico o ejercicio físico de paz financiera.  Personalmente uso estos pasos para recordarme el orden en el que debo disponer del dinero.  Más allá de los ejercicios (que dicho sea de paso si tenemos la oportunidad de conversar te lo explicaré), ponle atención al orden de los pasos. El aeróbico consiste en ponerse de pie y realizar los siguientes movimientos al tiempo que decimos:  Agradecer (abrir los dos brazos y manos de adentro hacia afuera): esto tiene que ver con dar.  Ahorrar: cruzo el brazo izquierdo hacia el pecho, de afuera hacia adentro.  Invertir: cruzo el brazo derecho hacia el pecho, de afuera hacia adentro. (La diferencia con ahorrar es que aparte de ganar el valor de la inflación, el dinero invertido genera más dinero, nos produce una rentabilidad).   Gastos necesarios: los dos brazos y manos extendidas al frente a la altura de la cabeza.  (son los gastos fijos necesarios: alimentación, vivienda, salud, etc).  Provisiones: los dos brazos y manos extendidas al frente a la altura del pecho. (Son los gastos que se realizan en ciertos momentos del año pero para los que debo apartar recursos. Ejemplo: pago de impuestos, regalos de cumpleaños o de diciembre). Diversión: los dos brazos y manos extendidas al frente

6 razones impajaritables para educarte financieramente

Finanzas personales junio 6, 2026 julianjaramillo tiempo de lectura 3min 6 razones impajaritables para educarte financieramente En este artículo te comparto 6 razones para educarte en temas de dinero, y construir tu camino hacia la libertad y tranquilidad financiera.  Se dice que un rey en la antigüedad, un rey joven que heredó el trono de su padre, tuvo la oportunidad de elegir la posibilidad de pedir un deseo.  Algo así como lo que le pasó a Aladín, solo que esta vez no se trataba del genio de la lámpara, sino del mismo Dios, que le habló al rey en un sueño y le preguntó: ¿Qué quieres? Pídeme y yo te lo daré?  El joven rey, en lugar de pedirle riquezas, mayor poder, o la posibilidad de conquistar más territorio para su reino, no le pido nada de eso. El pidió sabiduría, sabiduría para gobernar, Efectivamente Dios le concedió la petición al rey. Cómo resultado la mayor parte de su vida fue un rey justo, llevó a su país a muchos logros y éxitos y llegó a ser uno de los reyes más ricos de toda la historia. Su fortuna a fecha de hoy, se calcula en unos 2.2 billones de dólares. Ese hombre fue el Rey Salomón.  Tener sabiduría para el manejo del dinero, para la administración de los recursos, es una habilidad crucial, por ello esta semana te comparto 5 razones poderosas para educarse financieramente.    ¿Por qué educarnos financieramente? Uno de los enemigos de nuestra economía es la ignorancia. Ignorar las reglas y los principios del dinero es lo que propicia que cada vez haya ricos más ricos, y pobres más pobres.  No en vano según el indicador de Gini, América Latina es la región más desigual del mundo, y de ésta Colombia y Brasil los países más desiguales, es decir dónde la brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande.  Hoy te comparto 6 razones para educarte financieramente   1. Educarse financieramente es el camino para combatir la ignorancia y salir del analfabetismo financiero  El dinero como casi todo en la vida, tiene principios y leyes para su uso que si conocemos y aplicamos pueden hacer toda la diferencia.  Así como existe un analfabetismo tecnológico, y se considera hoy en día que quien no sepa una segunda lengua es analfabeta, de la misma manera existe un analfabetismo financiero.  No se trata que haya personas buenas para los negocios y las finanzas y otras que no. No es una cuestión de azar.  Se trata de unas personas que conocen las reglas y las aplican y otras que no. Así como conocer las leyes de la física ha permitido al hombre vencer la gravedad, acceder al espacio exterior y crear inventos alucinantes, de la misma manera si conocemos las leyes del dinero y la prosperidad es más fácil que podamos manejarnos bien en esa área.  Conocer esas reglas por supuesto incluye conocer las reglas del sistema financiero y económico en el que vivimos, que nos guste o no, es el sistema en el que la mayoría de las cosas funcionan.  Si somos ignorantes de ese sistema y de esas reglas, es más fácil que cometamos los errores financieros que la mayoría de las personas cometen.    2. La educación financiera es una inversión Aprendí que el principio No. 1 de inversiones es que si no sé en qué invertir, debo hacerlo en mí.  ¿Cómo invertir en nosotros mismos?  A través de la formación y adquiriendo conocimiento. No solo en temas de dinero, sino en los demás tipos de inteligencia que existen y que influyen en nuestros resultados financieros: inteligencia emocional, social y espiritual, y por supuesto en el manejo del dinero.  Así como el paso por la escuela y la universidad es una inversión, que se puede recuperar con mejores salarios e ingresos, invertir en nuestra educación es una herramienta que nos permitirá mayores oportunidades de aplicar esos conocimientos y herramientas.   3. Cambiando nuestra manera de pensar cambiamos nuestros resultados Si pudiéramos comparar los resultados en la vida con una cadena de eslabones, los eslabones de la cadena serían algo así: pensamientos, emociones, acciones, hábitos y resultados.  Perdón por lo simplificado de la explicación, pero así es. Primero pensamos algo (consciente o inconscientemente), eso nos produce emociones, las emociones nos llevan a tomar decisiones; la sumatoria de nuestras decisiones producen hábitos (cosas que hacemos repetidamente, incluso de manera automática) y esos hábitos explican gran parte de nuestros resultados en la vida.  Esa cadena arranca con nuestros pensamientos. Cuando nos educamos, salimos de la ignorancia y conocemos las reglas, estamos incidiendo directamente en nuestros pensamientos. Si influimos en nuestra manera de pensar lo hacemos también en nuestros resultados.  Si queremos mejorar financieramente es indispensable primero identificar y después reemplazar, esas creencias erradas o no funcionales con relación al dinero.   4. Mejorar nuestros resultados financieros y los de nuestra familia Cuando hemos decidido salir del analfabetismo financiero y comenzamos a invertir en nosotros mismos, lo más probable es que comencemos a experimentar mejores resultados.  Te lo ilustro con un ejemplo. Cuando comencé a educarme financieramente y aprendí el principio de no ser fiador de otra persona, tuve que ponerme colorado una vez, y decirle “No” a un compañero de trabajo que me pidió ser fiador de un crédito.  Aprendes por los errores, por los propios o por los ajenos. En mi caso he aprendido por las dos vías, por haber sido fiador y experimentar en carne propia que un amigo me haya quedado mal (no perdí el dinero pero sí el amigo), pero también porque después leí y aprendí este principio.    5. Existen herramientas financieras que sí conocemos y aplicamos, nos pueden ayudan a mejorar nuestros resultados Ya te mencioné líneas atrás que, así como en la naturaleza, existen leyes que gobiernan el dinero y la prosperidad.  Así mismo, la rueda ya está inventada, y existen métodos y herramientas que nos ayudan a ganar, ahorrar, invertir y gastar mejor nuestro dinero.  Por ejemplo, una de

El método PRO