
julianjaramillo
En este artículo te comparto 6 razones para educarte en temas de dinero, y construir tu camino hacia la libertad y tranquilidad financiera.
Se dice que un rey en la antigüedad, un rey joven que heredó el trono de su padre, tuvo la oportunidad de elegir la posibilidad de pedir un deseo.
Algo así como lo que le pasó a Aladín, solo que esta vez no se trataba del genio de la lámpara, sino del mismo Dios, que le habló al rey en un sueño y le preguntó: ¿Qué quieres? Pídeme y yo te lo daré?
El joven rey, en lugar de pedirle riquezas, mayor poder, o la posibilidad de conquistar más territorio para su reino, no le pido nada de eso.
El pidió sabiduría, sabiduría para gobernar,
Efectivamente Dios le concedió la petición al rey. Cómo resultado la mayor parte de su vida fue un rey justo, llevó a su país a muchos logros y éxitos y llegó a ser uno de los reyes más ricos de toda la historia. Su fortuna a fecha de hoy, se calcula en unos 2.2 billones de dólares. Ese hombre fue el Rey Salomón.
Tener sabiduría para el manejo del dinero, para la administración de los recursos, es una habilidad crucial, por ello esta semana te comparto 5 razones poderosas para educarse financieramente.
¿Por qué educarnos financieramente?
Uno de los enemigos de nuestra economía es la ignorancia. Ignorar las reglas y los principios del dinero es lo que propicia que cada vez haya ricos más ricos, y pobres más pobres.
No en vano según el indicador de Gini, América Latina es la región más desigual del mundo, y de ésta Colombia y Brasil los países más desiguales, es decir dónde la brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande.
Hoy te comparto 6 razones para educarte financieramente
1. Educarse financieramente es el camino para combatir la ignorancia y salir del analfabetismo financiero
El dinero como casi todo en la vida, tiene principios y leyes para su uso que si conocemos y aplicamos pueden hacer toda la diferencia.
Así como existe un analfabetismo tecnológico, y se considera hoy en día que quien no sepa una segunda lengua es analfabeta, de la misma manera existe un analfabetismo financiero.
No se trata que haya personas buenas para los negocios y las finanzas y otras que no. No es una cuestión de azar.
Se trata de unas personas que conocen las reglas y las aplican y otras que no. Así como conocer las leyes de la física ha permitido al hombre vencer la gravedad, acceder al espacio exterior y crear inventos alucinantes, de la misma manera si conocemos las leyes del dinero y la prosperidad es más fácil que podamos manejarnos bien en esa área.
Conocer esas reglas por supuesto incluye conocer las reglas del sistema financiero y económico en el que vivimos, que nos guste o no, es el sistema en el que la mayoría de las cosas funcionan.
Si somos ignorantes de ese sistema y de esas reglas, es más fácil que cometamos los errores financieros que la mayoría de las personas cometen.
2. La educación financiera es una inversión
Aprendí que el principio No. 1 de inversiones es que si no sé en qué invertir, debo hacerlo en mí.
¿Cómo invertir en nosotros mismos? A través de la formación y adquiriendo conocimiento. No solo en temas de dinero, sino en los demás tipos de inteligencia que existen y que influyen en nuestros resultados financieros: inteligencia emocional, social y espiritual, y por supuesto en el manejo del dinero.
Así como el paso por la escuela y la universidad es una inversión, que se puede recuperar con mejores salarios e ingresos, invertir en nuestra educación es una herramienta que nos permitirá mayores oportunidades de aplicar esos conocimientos y herramientas.
3. Cambiando nuestra manera de pensar cambiamos nuestros resultados
Si pudiéramos comparar los resultados en la vida con una cadena de eslabones, los eslabones de la cadena serían algo así: pensamientos, emociones, acciones, hábitos y resultados.
Perdón por lo simplificado de la explicación, pero así es. Primero pensamos algo (consciente o inconscientemente), eso nos produce emociones, las emociones nos llevan a tomar decisiones; la sumatoria de nuestras decisiones producen hábitos (cosas que hacemos repetidamente, incluso de manera automática) y esos hábitos explican gran parte de nuestros resultados en la vida.
Esa cadena arranca con nuestros pensamientos. Cuando nos educamos, salimos de la ignorancia y conocemos las reglas, estamos incidiendo directamente en nuestros pensamientos. Si influimos en nuestra manera de pensar lo hacemos también en nuestros resultados.
Si queremos mejorar financieramente es indispensable primero identificar y después reemplazar, esas creencias erradas o no funcionales con relación al dinero.
4. Mejorar nuestros resultados financieros y los de nuestra familia
Cuando hemos decidido salir del analfabetismo financiero y comenzamos a invertir en nosotros mismos, lo más probable es que comencemos a experimentar mejores resultados.
Te lo ilustro con un ejemplo. Cuando comencé a educarme financieramente y aprendí el principio de no ser fiador de otra persona, tuve que ponerme colorado una vez, y decirle “No” a un compañero de trabajo que me pidió ser fiador de un crédito.
Aprendes por los errores, por los propios o por los ajenos. En mi caso he aprendido por las dos vías, por haber sido fiador y experimentar en carne propia que un amigo me haya quedado mal (no perdí el dinero pero sí el amigo), pero también porque después leí y aprendí este principio.
5. Existen herramientas financieras que sí conocemos y aplicamos, nos pueden ayudan a mejorar nuestros resultados
Ya te mencioné líneas atrás que, así como en la naturaleza, existen leyes que gobiernan el dinero y la prosperidad.
Así mismo, la rueda ya está inventada, y existen métodos y herramientas que nos ayudan a ganar, ahorrar, invertir y gastar mejor nuestro dinero.
Por ejemplo, una de esas herramientas es el presupuesto, o como lo conozco yo, el Excel de independencia financiera y el balance personal. Conocer y utilizar esas herramientas, para darte solo un ejemplo, hace una gran diferencia en los resultados comparado con alguien que dice: “las cuentas las llevo en la cabeza”.
6. No nos enseñaron del manejo de dinero en el colegio ni en la universidad
Si tuviste la fortuna de ir al colegio y la universidad como yo, podrás coincidir conmigo que no se enseña sobre finanzas personales, inversiones ni manejo del dinero. Al menos en mi época y muy probablemente en la tuya.
Aprendimos física, matemáticas, biología y lenguaje, pero inexplicablemente no aprendimos el uso de una herramienta que utilizamos todos los días.
No sé si esto fue algo planeado, pero lo cierto es que esa falta de educación mantiene ignorante, endeudada y esclavizada a buena parte de la población.
Es por esa razón que el primer paso para comprar la libertad financiera es educarnos en estos temas. Entre más invirtamos en educarnos financieramente, más cerca estaremos de esa libertad.
“Las mentes ricas tienen grandes bibliotecas, las mentes pobres tienen televisores grandes"
— Jim Rohn
PASAR A LA ACCIÓN
Te propongo un ejercicio. Lo hice, y verás me reveló muchas cosas. Si tuvieras la posibilidad de recibir 1 millón de dólares (unos $4.250 millones COP), ¿sabrías exactamente qué hacer con esa cantidad? Escribe cómo sería tu distribución.
De la dificultad o facilidad para dar respuesta a esa pregunta, sabrás que tanta educación financiera has adquirido y si te hace falta.
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El método PRO